“La ley de insolvencia no es trampa, es una segunda oportunidad”: Mario Jinete responde a la banca

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En medio de la polémica por las críticas del sector financiero, el abogado Mario Jinete Manjarrés defiende el régimen de insolvencia como una herramienta legal para proteger a ciudadanos en crisis económica y niega la existencia de un supuesto “cartel” de abogados.

Lejos de ser una “tabla de salvación” automática, la ley de insolvencia es una “lancha de rescate” para ciudadanos en crisis económica. El mecanismo permite a personas sobreendeudadas reorganizar o, en ciertos casos, liquidar sus deudas bajo supervisión legal, evitando medidas más drásticas como embargos o remates judiciales. Así se pronunció Mario Jinete Manjarrés, vocero de la Asociación Nacional de Abogados Conciliadores quien precisó que el problema de fondo radica en las altas tasas de intermediación financiera en el país, que presionan a los usuarios del crédito. Mientras los ingresos no crecen al mismo ritmo, las obligaciones sí lo hacen, generando un círculo de endeudamiento difícil de romper. En ese escenario, la insolvencia se presenta como una alternativa para quienes enfrentan una situación límite.

Con la reciente Ley 2445 de 2025, el régimen fue fortalecido, ampliando sus garantías. Entre sus disposiciones, se contempla la posibilidad de que, bajo ciertas condiciones, una persona pueda liberarse de sus deudas cada diez años. Sin embargo, esto no implica impunidad financiera: quienes poseen bienes, como viviendas o vehículos, deben responder con ellos dentro del proceso.

Abogado Mario Jinete Manjarrés. Foto: Freddy León Cuéllar.

El trámite inicia generalmente en centros de conciliación y, de no lograrse acuerdos, pasa a instancias judiciales bajo la competencia de jueces civiles municipales. Todo el proceso busca equilibrar los derechos del deudor y del acreedor.

No obstante, el crecimiento en el uso de este mecanismo ha generado inquietud en el sector financiero. La Asociación Bancaria ha advertido sobre la posible existencia de un “cartel de la insolvencia”, señalamiento que ha abierto un debate público sobre la transparencia del sistema.

Mario Jinete dijo que el origen de esta preocupación se remonta a casos documentados de fraude en años anteriores, donde algunos profesionales manipularon procesos mediante la creación de pasivos falsos o el uso irregular de acreedores. Estas conductas fueron sancionadas disciplinariamente, e incluso podrían derivar en investigaciones penales.

El portal León Comunicando habló en detalle con el abogado Mario Jinete Manjarrés sobre estos temas:

Se ha dicho que la ley de insolvencia se está usando como una especie de “tabla de salvación” para evadir deudas. ¿Es así?

No. La insolvencia no es una tabla de salvación, es una lancha de rescate. Está diseñada para personas que están en una angustia financiera real, asfixiadas por tasas de interés muy altas. Ese es el origen del problema: en Colombia el costo del crédito es elevado y muchas veces los ingresos no crecen al mismo ritmo.

¿Qué opciones tiene una persona cuando ya no puede pagar sus obligaciones?

Tiene dos caminos: o entra en una crisis más profunda —que puede llevar a rupturas familiares, migración o situaciones extremas— o acude al régimen de insolvencia. Este es un mecanismo legal, garantista, que fue reforzado con la Ley 2445 de 2025. Permite negociar con acreedores y, en algunos casos, liquidar bienes para cerrar el ciclo de deudas sin llegar a embargos o remates.

Uno de los puntos más controvertidos es el llamado “pago cero”. ¿Cómo funciona?

La ley establece que cada diez años una persona puede, bajo ciertas condiciones, liberarse de sus deudas. Pero hay que aclarar algo: si el deudor tiene bienes —casa, carro, moto— debe entregarlos. No es que todo sea gratis. Es un proceso regulado, que pasa por conciliación y, si es necesario, por jueces civiles municipales.

La Asociación Bancaria ha hablado de un “cartel de la insolvencia”. ¿Existe?

No existe tal cartel. Lo que hay es un caso puntual: tres abogados que fueron expulsados por prácticas fraudulentas, como crear pasivos falsos o usar personas privadas de la libertad como supuestos acreedores. Eso fue sancionado y debe tener consecuencias penales. Pero no se puede generalizar.

Entonces, ¿por qué surge esa narrativa desde el sector bancario?

Porque la figura se está popularizando. A los bancos no les gusta que más personas accedan a un mecanismo que les permite reorganizar o incluso extinguir sus deudas. Es como decir —parafraseando a Eduardo Galeano— que Jack el destripador no quiere que se vendan prótesis.

¿Está en riesgo el sistema financiero por el aumento de estos procesos?

No. Los trámites de insolvencia representan una proporción mínima frente a la cartera total de los bancos. Pero claro, si crecen, aunque sea marginalmente, generan preocupación. Eso es natural. Lo importante es no desinformar a la opinión pública.

¿Qué responde a quienes dicen que se está incentivando la cultura del no pago?

Eso es desconocer la realidad. Nadie quiere perder su casa o su patrimonio. La insolvencia no es un premio, es una salida legal a una situación límite. Además, los abogados que trabajamos en esto lo hacemos con ética. La gran mayoría no tiene antecedentes ni investigaciones.

¿Qué papel juega el abogado en estos procesos?

Defender al deudor. Yo no estoy para cuidar la cartera de los bancos, sino para ayudar a una familia que está haciendo un esfuerzo enorme por salir adelante. Y eso lo hacen cientos de colegas en todo el país.

Más allá de lo jurídico, ¿qué impacto social tiene esta figura?

Es enorme. Evita que las personas lleguen a decisiones desesperadas. Hemos visto casos trágicos derivados de crisis financieras. También evita la fragmentación familiar, cuando alguien tiene que migrar para pagar deudas. La insolvencia permite reorganizar la vida sin destruir el hogar.

¿Cómo debería abordarse esta polémica?

Con debate, pero con responsabilidad. Que se investiguen los casos de fraude, claro. Pero también que se informe bien a la ciudadanía. Mucha gente ni siquiera sabía que este mecanismo existía. Y puede ser la diferencia entre hundirse o salir a flote.

Conclusión

En medio del choque de narrativas entre el sistema financiero y los defensores del régimen de insolvencia, la discusión sigue abierta. Mientras la banca pide mayor control, voces como la de Mario Jinete insisten en que se trata de una herramienta legítima que, más que aliviar deudas, busca proteger la estabilidad social de miles de familias colombianas.

Edición: Freddy León Cuéllar

León Comunicando Mass Media, es un medio alternativo que emite desde Cali; afiliado al Círculo de Periodistas de Cali- CPC FECOLPER. Forma parte de la Red Solidaria de Medios Alternativos y Comunitarios del Valle del Cauca.

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