Recibiendo mensajes de vida de las ballenas Yubartas o Jorobadas

0
IMG_20250829_114031

Foto: Freddy León Cuéllar

Un emotivo encuentro para entender la misión de esos gigantescos mamíferos que nos visitan cada año en el Pacífico…

Bahía Málaga, Buenaventura

Por Freddy León Cuéllar

Cada año, entre julio y octubre, el Pacífico colombiano se convierte en escenario de uno de los espectáculos naturales más sobrecogedores del planeta: el avistamiento de ballenas Jorobadas, también conocidas como Yubartas. Este 2025, después de más de treinta años sin hacerlo, decidí volver a vivir esta experiencia, movido por una mezcla de nostalgia, curiosidad y una profunda necesidad de conexión con la naturaleza.

Mi destino fue Bahía Málaga, en el municipio de Buenaventura, cerca de Juanchaco. Me acompañaba no solo el deseo de reencontrarme con estos gigantes del mar, sino también la inspiración de un encuentro reciente con el grupo del Círculo Humanidades Ubuntu. Allí se habló sobre el significado espiritual del paso de las ballenas desde los polos hasta el trópico: un movimiento de energía, una danza cósmica entre extremos del planeta. Esa visión me impulsó a embarcarme en este viaje.

Conozcamos a las ballenas Jorobadas o Yubartas. Fuente Informativo CVC.

Recordaba con claridad la última vez que vi a una ballena. Hacia 1995, mi hija Tatiana tenía apenas ocho años, y juntos fuimos testigos de un momento inolvidable: madres gigantescas nadando junto a sus crías, que aunque «pequeñas», pesaban varias toneladas. Volver ahora, con más años vividos y una mirada distinta, era como cumplir un sueño de infancia, ese tipo de viaje que te llena de expectativa, ansiedad y, finalmente, alegría.

Gracias a una invitación de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), emprendí el recorrido hacia Buenaventura. Desde allí, otro tramo en lancha de casi dos horas nos llevó a Bahía Málaga. Era un día lluvioso, el mar estaba picado, y viajábamos en una lancha pequeña –los barcos grandes están prohibidos para proteger el hábitat de las ballenas durante su estadía temporal en estas aguas.

La emoción fue creciendo a medida que nos acercábamos al lugar del avistamiento. En medio del silencio, con el motor apagado, todos esperábamos el gran momento. De pronto, alguien gritó: “¡A la derecha!”… y allí estaba: una aleta majestuosa rompiendo la superficie. Grabé con el celular, esperando ese instante fugaz en el que el coloso marino se dejara ver. Y lo hizo. Por unos segundos, esa criatura de más de 30 toneladas emergió del agua. Fue sobrecogedor.

Uno de los momentos más impactantes fue cuando una de ellas lanzó al aire un chorro de agua. Parte de esa mezcla de aire y líquido cayó cerca de nuestra lancha, y sentí en la piel esa brisa tibia, como un saludo directo desde las entrañas del océano. “Gracias”, pensé, “por compartirme tu energía”.

Luego del avistamiento, regresamos a Maguipi, un punto intermedio con un hotel, restaurante, deliciosa comida y una playa perfecta para un baño reparador. Además de mis imágenes, la CVC nos compartió un video aéreo tomado con dron, y desde esa perspectiva era más fácil apreciar la magnitud de las ballenas y sus ballenatos. Verlas desde el aire fue como observar un milagro: la madre y su cría nadando en perfecta sincronía, en un océano que parecía pequeño ante su inmensidad.

Este viaje tocó profundamente mis sentidos. Sentí alegría, emoción, humildad. Pensé en lo asombroso del universo: estos gigantes marinos que viajan más de 8.000 kilómetros buscando aguas cálidas para parir. Esta región, nuestras costas del Pacífico, se convierten en su “sala de partos natural”. No hay médicos, ni parteras, ni dulas. Solo la naturaleza en su máxima expresión. Una madre, una cría. Una nueva vida que emerge en medio del misterio.

Avistamiento de ballenas. Fuente: Imágenes vía dron Comunicaciones CVC.

León Comunicando Mass Media, es un medio afiliado al Círculo de Periodistas de Cali- CPC FECOLPER. Formamos parte de la Red Solidaria de Medios Alternativos y Comunitarios del Valle del Cauca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *